Evita que tu PC entre en reposo y mantén el icono verde sin instalar ningún programa. El mouse jiggler online más completo en español. Funciona desde el navegador en segundos.
Compatible con Windows · Mac · Linux · Chromebook · Sin registro · 100% gratis
Mientras la herramienta esté activa, tu estado permanecerá verde en todas estas plataformas.
Muchas empresas usan software de seguimiento que mide tiempo activo, movimientos del ratón o pulsaciones. MueveMiCursor mantiene esa actividad registrada.
💡 ¿Por qué funciona? Estas herramientas detectan actividad midiendo movimientos del ratón y pulsaciones de teclado. MueveMiCursor genera esa micro-actividad de forma continua, por lo que el software de seguimiento registra tiempo activo sin interrupciones.
Sin instalaciones ni configuraciones. Funciona en cualquier navegador moderno.
Sin instalar nada, sin permisos de administrador y sin dejar rastro en el disco. Esto es lo que ocurre por dentro cada vez que pulsas Iniciar.
Un mouse jiggler es cualquier sistema que simula actividad para que el ordenador siga creyendo que estás delante. La versión clásica es un aparato USB que empuja el ratón unos milímetros cada pocos segundos. La versión online hace lo mismo desde una pestaña del navegador, sin hardware y sin instalador. Lo vas a encontrar escrito de varias formas —mouse mover online, cursor jiggler, movedor de ratón—, pero todas describen la misma idea.
El motivo para usarlo suele ser siempre el mismo. Teams, Slack o Discord te ponen en Ausente a los pocos minutos sin tocar nada. El equipo entra en reposo en mitad de una descarga larga o de una presentación. El software de seguimiento deja de contar tiempo en cuanto el ratón se queda quieto. Son tres problemas distintos con una causa común: nadie está tocando el teclado. Mantener el PC activo resuelve los tres a la vez.
La mayoría de jigglers online se limitan a mover un punto por la pantalla, algo que ninguna aplicación llega a ver porque ocurre solo dentro de esa página. Esta herramienta ataca el problema por cuatro vías simultáneas, y cada una cubre un hueco que las otras no alcanzan.
Cada 30 segundos se despacha un evento mousemove con coordenadas aleatorias y una pulsación de tecla modificadora que no escribe nada. Es exactamente lo que miden Hubstaff, Time Doctor o ActivTrak para decidir si hay alguien trabajando.
Una API estándar del navegador que pide al sistema operativo que no apague la pantalla. Es la misma que usan las aplicaciones de recetas para que el móvil no se bloquee mientras cocinas. Cubre la pantalla, pero no la suspensión del sistema.
El menos evidente y el más importante en segundo plano. Chrome mide la energía de la señal: una pestaña que reproduce silencio digital pierde la etiqueta de «reproduciendo» y acaba congelada. Un tono a 40 Hz con ganancia de −60 dB es real pero inaudible, y basta para que el sistema no suspenda nada.
Un vídeo de dos por dos píxeles generado al vuelo y reproducido en bucle. Refuerza la señal de «aquí hay reproducción activa» en los navegadores donde el audio por sí solo no basta, sin consumir ancho de banda porque no se descarga nada.
Los cuatro se revisan cada 30 segundos. Si el navegador ha soltado el Wake Lock al cambiar de pestaña, o ha suspendido el audio porque has desconectado unos auriculares, el motor afectado se reactiva solo y queda anotado en el registro. El panel indica en todo momento cuántos motores siguen vivos, y si no queda ninguno lo dice claramente en lugar de mantener el cartel de «Activo». Es una diferencia pequeña que importa mucho: un jiggler que miente sobre su estado es peor que no tener ninguno.
Conviene saber también qué no puede hacer. Si bloqueas la sesión o cierras la tapa del portátil, el sistema operativo suspende el navegador y con él esta página. Ninguna herramienta web puede evitarlo, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Para ese caso concreto hace falta un dispositivo físico.
Las tres familias resuelven el mismo problema por caminos distintos, y la elección depende sobre todo de cuánto control tengas sobre el equipo y de si necesitas dejarlo funcionando con la tapa cerrada.
| Online (navegador) | Físico USB | Software instalado | |
|---|---|---|---|
| Instalación | Ninguna | Conectar el dispositivo | Instalador y permisos de administrador |
| Detectabilidad | No deja archivos ni procesos | Aparece como dispositivo HID conectado | Proceso visible en el inventario de software |
| Con la tapa cerrada | No funciona | Funciona | Depende de la configuración de energía |
| Precio | Gratis | Entre 10 y 30 euros | Gratis o de pago según el programa |
| Riesgo principal | Necesita el navegador abierto | Alguien puede verlo en el puerto USB | Puede saltar el antivirus o la política de la empresa |
En un portátil de empresa con el software controlado, la opción online es la que menos huella deja: no hay nada que instalar, nada que un inventario pueda listar y nada que quede en el disco al cerrar la pestaña. El USB gana en el único escenario donde el navegador no llega, que es dejar el equipo cerrado o apagado de pantalla. Y el software instalado rara vez compensa: pide los mismos permisos que cualquier programa y es el más fácil de detectar de los tres. Lo comparamos a fondo en la guía de jiggler físico frente a jiggler online.
Si tu caso concreto es Microsoft Teams, que es el más estricto de todos con sus cinco minutos de margen, tenemos una guía dedicada en mouse jiggler para Teams. Y si lo que quieres es entender de una vez por qué te marcan como ausente —hay tres causas distintas y casi nadie las separa—, empieza por cómo aparecer siempre activo en el ordenador.
Todo lo que necesitas saber para trabajar desde casa sin que el software de tu empresa te ponga en evidencia.